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Música y Filosofía

René Descartes (1596-1650)

No es que imitara a los escépticos, que no dudan sino por dudar y fingen ser siempre indecisos, al contrario mi deseo consistía en llegar a descubrir algo firme.

René Descartes

Si uno comprende el significado “exacto” de los términos, progresa mucho en una “exacta comprensión” de una cuestión, pues los términos son ideas cristalizadas involucradas en la cuestión. Así como en la instalación de un sistema eléctrico no hay cabida para términos ambiguos o supersticiones, en el estudio serio de alguna cuestión tampoco hay cabida para ambigüedades ni supersticiones.

Es así como un adaptador unidireccional y un adaptador universal son definiciones exactas en el mundo de la electrónica. Escala y acorde son términos exactos en el lenguaje musical. Sentimiento y emociones son términos precisos en el campo al que pertenecen. Agua y aceite también son términos exactos, cuidado con confundirlos al cocinar. Los prejuicios, suposiciones o supersticiones, no tienen cabida para cuestiones de electrónica, cuestiones de neurociencia, en la construcción de un avión o en culinaria.

Soy un músico que rumiando entre los filósofos descubrió que el enfoque psicológico de René Descartes (1649-1700) sobre Las pasiones del alma es el antecedente de la neurofisiología como disciplina científica. Para nosotros, los lectores modernos, “las pasiones” son las “emociones”. Descartes percibe el cuerpo como una máquina. Él entiende las emociones como manifestaciones naturales y no como enfermedades y trata de explicar su funcionamiento utilizando términos con una precisión equivalente a la precisión de los términos que utiliza un neurocirujano en la sala de cirugía.

Quien me esté leyendo se preguntará:

¿Por qué Hans como músico habla sobre este tema?

Le respondo:

Por que vengo indagando hace 8 años sobre la evolución de los métodos de saxofón y al inicio de la investigación tuve que definir qué es método, lo que inevitablemente me lanzó de lleno al Discurso del método de Rene Descartes, y viajando por la mente de Descartes encontré que entre los primeros escritos del filósofo existe un Tratado de música (realmente es parte de su correspondencia, una publicación póstuma).

Estudié con atención estos dos libritos, muy cortos por cierto, y a través de ellos llegué Las pasiones del alma. Y como se suele decir que “la música es el lenguaje de las emociones”, pues me pareció interesante conocer qué decía este pensador sobre las emociones del alma y me leí ese libro también. En todo este proceso conocí los títulos de la obra de Descartes, aquí están cronológicamente:

  • Tratado de música (correspondencia publicada póstumamente)
  • Reglas para la dirección del espíritu.
  • El mundo o tratado de la luz.
  • El hombre (que retiró de la imprenta al enterarse de que la Inquisición condenó a Galileo).
  • Discurso del método para dirigir bien la razón y hallar la verdad en las ciencias.
  • La Geometría, Dióptrica y Los meteoros.
  • Meditaciones metafísicas.
  • La búsqueda de la verdad mediante la razón natural.
  • Principios de filosofía.
  • Las pasiones del alma.

Curiosamente el Tratado de música y las Las pasiones del alma son la primera y última obra de Descartes. Y el Discurso del método está justo en el centro. Fue así como supe de la importancia del pensamiento cartesiano y de su influencia en muchos campos del conocimiento moderno. Leí y aún releo el Tratado de música y el Discurso del método pues me parecen un buen ejemplo de que quien tiene algo serio que comunicar lo dice sin ambigüedades, con precisión, dominando sus emociones para que no desfiguren el contenido y sin extenderse: “lo bueno si breve, dos veces bueno”.

Yo no poseo la formación matemática para comprender el legado de Descartes, pero sí he leído, con emoción y con interés histórico lo que escribió el sabio. Mi campo es la música y la vivo a través del saxofón. Muchos ignorantes se asombran cuando un músico habla de ciencia o filosofía. Dicen estúpidamente con gran solemnidad “no sabía que eras tan racional” o tonterías como esa que sólo concibe una mente chata. Como si un músico tuviera que estar sometido por sus emociones y careciera de intelecto.

Cuando estaba en la universidad, el milenio pasado, estaba muy difundido el rumor de que la filosofía era para los “raros”, se solía afirmar esto en medio de burlas y miradas de sarcasmo ¿?. Así que para no ser ridiculizado era mejor evitar estos temas. Nunca entendí de donde sacaron esa idea tan absurda. En el estudio de la música, en una universidad es sumamente importante estudiar, por lo menos, estética. La rama de la filosofía que reflexiona sobre la belleza. Igual que el estudio de los principios físicos del sonido.

Un músico es una persona y, cualquier persona para llegar a ser persona, debe tomarse de manera muy personal el estudio del legado de los sabios de todas las disciplinas, que eran seres humanos con una profunda determinación en formarse como personas y que además, para nuestra fortuna, no escribieron muchos libros. Quienes menosprecian la filosofía, la ciencia, y el conocimiento en general, reducen la música a pasatiempo, como una cosa meramente disfrutable y sensual. Esos pueden compartir sus cacareos en un galpón con sus semejantes, que también caminan en dos patas.

Aclaro que la música también cumple funciones de esparcimiento, no saquen de contexto mis palabras. Pero hay que reconocer que la música es mucho más profunda que su lado disfrutable. La música es un arte interdisciplinario. Asumo como algo muy normal que un científico se interese con seriedad por la obra de un músico y viceversa. Y considero que la formación musical y filosófica es de suma importancia en el sistema educativo, no una mera costura prescindible o pasatiempo extra-escolar.

La música cumple una función de vital importancia en el desarrollo cognitivo del ser humano. Está relacionada con el pensamiento lógico matemático, la adquisición del lenguaje, el desarrollo psicomotriz, las relaciones interpersonales, el aprendizaje de lenguas no nativas y a potenciar la inteligencia emocional, entre otros. Por este motivo, la música debe estar presente en cualquier plan educativo moderno y ser reconocida como una disciplina imprescindible dentro de la enseñanza obligatoria.

Retomo el tema: lo racional y lo emocional fueron tomados muy en serio por Descartes, Schopenhauer, Nietszche, Rousseau, Sagan, Pitágoras, Leonardo DaVinci, Sócrates… Todos ellos poseían conocimientos musicales y eran profundamente espirituales. Ellos, y otros, de esa categoría hablan de la música de las esferas, la armonía de los mundos, de una voz en la fuga cósmica, de la gimnasia del alma, blues para un planeta rojo, etc., y comprenden el significado exacto de los términos, progresaron mucho en la comprensión de la mente humana. Dejaron claro que los términos son ideas cristalizadas involucradas en el estudio serio de un asunto en particular.

En el estudio de la Música como Arte Interdisciplinario, Descartes es un buen ejemplo de la relación existente entre Música y Filosofía.

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Algunos links de interés

  1. René Descartes
  2. Las pasiones del alma
  3. Música

By Hans

Saxofonista
Maestro en Música como Arte Interdisciplinario

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