¿Qué significa arte en el sentido más amplio de la palabra?
La palabra arte proviene del latín ars, artis, que originalmente significaba “habilidad”, “técnica” o “modo de hacer bien algo”. Este término latino, a su vez, tiene raíces en el griego téchne (τέχνη), que también hacía referencia a cualquier destreza adquirida mediante la práctica y el conocimiento.
En su sentido más amplio y etimológico, arte no estaba limitado a lo estético ni a lo expresivo. Designaba tanto lo útil como lo práctico y lo funcional. La idea central era la maestría en la ejecución: el dominio de una técnica específica para desarrollar una actividad con excelencia.
Por eso, reducir el significado de arte únicamente a lo “bello” es encerrar la palabra en una jaula conceptual que empobrece su alcance. En mi opinión, estrechar el sentido de los términos para que se ajusten al gusto de unos pocos es una forma de limitar su verdadero potencial. El arte, en su origen, no era un fin en sí mismo, sino una forma de hacer bien las cosas.
En este sentido amplio, arte es:
- La pericia en el hacer.
- La capacidad adquirida para ejecutar una actividad con maestría.
- Y eso puede ser tanto el arte de la paz, como el arte de conversar o el arte de cocinar.
Antes del romanticismo europeo, la distinción entre “artes mecánicas” (como la carpintería o la herrería) y “artes liberales” (como la gramática, la lógica, la música, etc.) no era una cuestión de estatus estético, sino de función y educación. Arte era todo saber-hacer que requería inteligencia, práctica y destreza.
Entonces, ¿cuándo se estrechó su sentido?
Con la llegada de la modernidad, especialmente a partir del siglo XVIII en Europa, durante el auge de la Ilustración, el término arte comenzó a estetizarse. Se asoció cada vez más con lo “bello”, lo “emocional” y lo “sublime”, dando origen a la noción de bellas artes: disciplinas creativas orientadas a expresar belleza y emoción a través de distintos medios. Esta transformación excluyó muchas formas de saber práctico y desplazó el verdadero núcleo del arte: la virtud de dominar conscientemente una acción.
Arte, en su sentido más amplio, es hacer algo muy bien.
El arte no es un pedestal para genios, sino una manifestación del ingenio, es lo que las personas hacen cuando usan su inteligencia y esfuerzo para hacer bien las cosas.
Devolverle al término su sentido original es, en sí, un acto de arte. Sería especialmente útil: limpiaría todo rastro de romanticismo huero y, al mismo tiempo, eliminaría esa ambigüedad en la que se refugia muchas veces la incompetencia para alimentar su ego.