Es fundamental reconocer los antecedentes de cualquier proyecto. Ignorar la tradición es perder una parte esencial del proceso y debilitar el resultado. En música, como en muchos otros ámbitos, los logros no surgen del esfuerzo de una sola persona, sino de la colaboración entre individuos, comunidades e instituciones. En este caso en particular fue el poder de la música lo que permitió reunir voluntades y generar un movimiento colectivo.



















