La imagen no es solo la apariencia física de algo o alguien. Puede ser también la representación de un de un sabor: imagen gustativa; de una textura: imagen táctil; de una expresión escrita: imagen literaria; o de una forma visual: imagen visual.
La imagen visual del músico, o de la música misma, es su representación visual. Por ejemplo: una escultura de un ángel tocando el arpa; un cuadro donde se aprecian músicos tocando o cantando.

Muchacha al piano (La obertura de Tannhäuser) Cézanne

La lección de música. Vermeer

Los tres músicos Picasso

Catedral de Santiago de Compostela

La música no solo se escucha: también se ve, se imagina y se recuerda con formas. Como lenguaje universal, ha atravesado siglos inspirando no solo oídos, sino también ojos y manos. Pintores, escultores, escritores, grabadores, fotógrafos y cineastas han buscado capturar lo invisible del sonido a través de lo visible del arte.
De ahí que la imagen no sea un mero accesorio del arte musical, sino una extensión de su misterio. A veces, una sola figura (un músico en penumbra, o una nota suspendida en el aire) puede decir más que mil partituras). Porque cuando la música se vuelve imagen, deja de ser efímera… y se vuelve memoria.